Somos una residencia situada en el barrio de la Sagrada Familia con el objetivo de que nuestros residentes encuentren todas las atenciones y el afecto que las personas mayores necesitan en esta etapa de la vida.
En 1979 un grupo de personas del Arciprestazgo de la Sagrada Familia, ayudados por el mosén Pellisa y la asistente social Teresa Simó, se unieron para poner en marcha juntos un proyecto que paliara una necesidad cada vez más preocupante en nuestro barrio: la acogida a las personas mayores con pocos recursos económicos, con carencias familiares y/o sociales, que no podían vivir solas. Hoy en día, la Asociación Sagrada Familia para Ancianos es una entidad asistencial sin ánimo de lucro, y continúa trabajando con el mismo espíritu de ayuda y de servicio al barrio. Durante todo este tiempo hemos funcionado con plena ocupación y ayudados por muchísima gente, que ha trabajado de forma voluntaria y asalariada para conseguir que los residentes se sientan atendidos, acogidos y mejoren así su calidad de vida.
Durante este tiempo hemos mejorado el servicio que hemos ofrecido, adaptándolo a las nuevas circunstancias y a las nuevas necesidades de las personas mayores, pero aún tenemos nuevos proyectos para avanzar en nuestra labor con quienes más lo necesitan: las personas mayores.


Misión
La misión de nuestra Asociación es la de acoger a personas mayores de más de 65 años, de una manera familiar y sin ánimo de lucro, que requieren una atención continuada y progresiva para conseguir el mejor bienestar posible y la mejora de su calidad de vida.
Visión
Buscamos desarrollar con éxito un sistema de gestión basado en la calidad, en la atención integral y en el trabajo en equipo, destacando por el fuerte compromiso que adoptamos con el residente para brindar la excelencia asistencial. Garantizamos una atención personalizada y ajustada a las necesidades de cada residente tanto en el ámbito sanitario, asistencial, social y recreativo.
Filosofía y Valores
Se fundamenta en una filosofía de trabajo centrada en la calidad humana y de servicio que aspira a tener siempre en cuenta las necesidades individuales de cada persona mayor. Trabajamos para que nuestros residentes se sientan acogidos, respaldados y ayudados con toda la profesionalidad y afecto, en un ambiente alegre, positivo y cálido.
Promovemos una visión positiva de la vida, impulsando una actitud basada en la confianza, la ilusión y la esperanza. Trabajamos para crear un ambiente en el que predominen las emociones constructivas, el buen ánimo y la motivación, favoreciendo que cada persona se sienta acompañada, valorada y con energía para afrontar el día a día con mayor bienestar y serenidad.